Cómo aprovechar los superalimentos para mejorar tu salud y bienestar

Los llamados superalimentos o “superfoods” sin duda están de moda. Casi a diario leemos u oímos sobre las propiedades extraordinarias de una nueva fruta o planta exótica, de la que  hasta este momento ni sabíamos que existía.

Pero también se vuelven a poner en valor alimentos autóctonos que antaño eran corrientes y  de los que casi nos habíamos olvidado.

¿Pero qué es realmente un superalimento? ¿Tienen de verdad los superfoods propiedades excepcionales que pueden mejorar nuestra salud y contribuir a nuestro bienestar? ¿Cuál es la mejor manera de tomarlos?

En este post te vamos a explicar las principales claves y además te facilitamos una lista de algunos de los superalimentos más interesantes desde el punto de vista nutricional.

En primer lugar, qué es un superalimento

No existe un criterio unificado por el que se pueda determinar qué es un superalimento y qué no lo es. No existe, por lo tanto, una definición científica.

En general, podríamos decir que un superfood es:

  • Un alimento que contiene una determinada sustancia vital, nutriente, vitamina o mineral en cantidades muy superiores a las que aparecen en otros alimentos convencionales. O bien;
  • Que contiene varios de estos nutrientes o sustancias beneficiosas en una combinación y en cantidades que están muy por encima de lo normal.

Esto hace que a los superalimentos se les atribuyan diferentes propiedades relacionadas con la salud y el bienestar.

La mayoría de ellos proceden del mundo de los vegetales, aunque también existen algunos de origen animal.

Tendemos a asociar la palabra superalimento con frutas y plantas exóticas, hasta ahora desconocidas para nosotros. No obstante, en muchos casos no es así.

De hecho, existen superfoods que se cultivan u obtienen a pocos kilómetros de donde vivimos. Es más, algunos son alimentos comunes, a los que sólo recientemente se les ha empezado a valorar  en su justa medida.

Que no es un superalimento

En algunos casos, sofisticadas campañas de marketing intentan presentarnos a determinados superalimentos como un remedio mágico contra todo tipo de enfermedades. Esto sobre todo ocurre con los más exóticos y desconocidos.

Nos prometen que si los consumimos a diario, tendremos una salud de hierro y nos mantendremos sanos, jóvenes y vigorosos. Esto simplemente no es verdad.

Si bien es innegable que muchos de estos productos pueden tener efectos beneficiosos para la salud, debemos entenderlos más como un complemento alimenticio y nunca como un sustitutivo de una buena alimentación.

Por lo tanto, si llevamos una dieta a base de grasas saturadas, azúcares y harinas refinadas, no podemos esperar que por consumir un determinado superalimento vayamos a gozar de una buena salud.

Es decir, no vamos a convertir unos cereales industriales, llenos de azúcares refinados en un desayuno sano, porque les echemos algunos arándanos o una cucharada de té matcha.

También es equivocada la idea, que se transmite a menudo, que el consumo de un sólo producto en grandes cantidades resultará determinante para nuestra salud.

Seguro que has oído muchas veces que la clave de una buena salud es una alimentación saludable y variada. Así mismo, el abuso de un determinado alimento, aunque se considere sano, a la larga puede perjudicarte. De hecho, incluso el exceso de algunas vitaminas o minerales puede resultar tóxico para tu organismo.

Con los superalimentos no es diferente. Obtendrás el máximo beneficio si combinas varios en cantidades moderadas y siempre en el marco de una alimentación saludable y variada. Es decir, una dieta en la que abunden frutas, verduras, legumbres y cereales integrales.

Lista de superalimentos

Existen muchísimos alimentos que reúnen de alguna forma las características necesarias para que los pudiéramos considerar como superfoods.

Si tratáramos de incluirlos a todos, la lista sería casi interminable. No obstante, sí nos ha parecido interesante reunir aquí algunos de los más destacados e informarte de manera breve de sus principales beneficios.

Ajo negro

Mucho antes de que se conociera la palabra “superalimento”, el ajo ya se había granjeado el respeto de la comunidad médica y nutricional por sus cualidades antisépticas, antioxidantes y anticancerígenas. Se le considera el antibiótico natural por excelencia.

El ajo negro, se obtiene a partir del ajo común mediante un proceso de fermentación, que potencia y aumenta sus ya de por sí asombrosas propiedades. Tiene además una ventaja: su sabor es dulce y no provoca mal aliento.

Cacao

El cacao puro es un alimento muy completo desde el punto de vista nutricional. Además de ser muy energético y revitalizador, contiene una gran cantidad de polifenoles antioxidantes.

Actúa como un estimulante natural del cerebro, teniendo un efecto positivo sobre nuestra atención y nuestro estado de ánimo. Es también eficaz a la hora de activar los sistemas digestivo y cardiovascular.

No obstante, no debe consumirse en exceso, ya que contiene cafeína y una cantidad elevada de grasa, en parte saturada.

Es de destacar también, que los beneficios del cacao se obtienen solamente cuando se toma puro o en menor medida en forma de chocolate amargo (concentración de cacao por encima del 75%).

En los demás casos, la gran cantidad de azúcares añadidos contrarrestaría con creces los beneficios de consumirlo.

Camu Camu

Se trata de un fruto originario de la selva tropical del Perú. Destaca por ser uno de los alimentos que contienen más vitamina C. Es un gran fortalecedor de las defensas y activa la segregación de serotonina, la llamada “hormona de la felicidad”.

Col Kale

Toda la familia de las crucíferas (coles, brócoli, berzas…) destacan por su alto contenido en calcio, magnesio, potasio, vitaminas C y K. Se las considera eficaces para prevenir el cáncer y la osteoporosis.

La Col Kale, que es la que se suele catalogar como superalimento, se diferencia básicamente de las demás por presentar un contenido más elevado de calcio, vitamina A y vitamina K.

Especias

Algunos tipos de especias, especialmente las raíces como la cúrcuma y el jengibre, también se incluyen frecuentemente en las listas de superalimentos.

Se les atribuyen efectos antiinflamatorios y anticancerígenos. En el caso de la cúrcuma, ya se están realizando incluso ensayos clínicos que parecen prometedores.

Frutas del bosque y bayas

Aunque la mayoría de las llamadas frutas del bosque o frutos rojos comparten características comunes, destacan como superalimentos sobre todo dos de ellos.

El primero es el Açai, una baya que proviene de una palmera oriunda del norte de Brasil. El otro es lo que podríamos considerar nuestra versión autóctona del Açai: el arándano.

Aunque el segundo no siempre se ha considerado como un superalimento, la verdad es que ambos frutos tienen características nutricionales muy similares.

Destacan sobre todo por sus efectos antioxidantes. Estos se deben una serie de polifenoles que contienen, llamados antocianos y flavonoides. Ambos frutos son además una excelente fuente de vitaminas D y E.

Los antioxidantes eliminan los radicales libres que causan estrés oxidativo en nuestro cuerpo. Se considera a los radicales libres como los principales responsables del envejecimiento y de la proliferación de enfermedades como el cáncer.

Algunas fuentes sostienen también que los frutos rojos podrían tener efectos positivos sobre el nivel de colesterol y que tienen un efecto adelgazante. Estos dos extremos, sin embargo, no se han podido demostrar científicamente, al menos por el momento.

Cabe destacar también, que el arándano rojo (o cranberry) tiene propiedades parecidas al morado. Se le considera además muy eficaz para prevenir infecciones de las vías urinarias como la cistitis.

Hierba de trigo

Las hierbas tiernas de los cereales, especialmente la de trigo, se consideran superalimentos por su alto contenido en clorofila, minerales, vitaminas y enzimas. Son también una interesante fuente de proteínas.

La hierba de trigo se debe exprimir y consumir su jugo en pequeñas cantidades. Se le atribuyen efectos antiinflamatorios, alcalinizantes y anticancerígenos.

Microalgas

En nuestro reciente post sobre los diferentes tipos de algas comestibles, ya destacamos las principales propiedades de estas plantas marinas.

De entre ellas, destacan especialmente las microalgas de agua dulce Spirulina y Chlorella. Estas reúnen una concentración impresionante de nutrientes, que no se encuentra prácticamente en ninguna otra planta o vegetal.

Son depurativas, desintoxicantes y antioxidantes, ya que contienen clorofila, además de una cantidad muy elevada de minerales, especialmente hierro.

Su contenido en proteínas puede superar el 50%. Por ello, estas microalgas son un complemento nutricional ideal para los deportistas.

Productos apícolas

Existen unos pocos superfoods de origen animal. Entre ellos se encuentran los diferentes productos que elaboran las abejas.

Hablamos de la miel, el polen, la jalea real y el propóleo (también conocido como própolis).

Son alimentos muy energéticos y con un importante efecto antiséptico y antibacteriano. Este último se encuentra especialmente en el propóleo.

Los productos apícolas destacan, por lo tanto, por su efecto vigorizante. Son también muy apreciados a la hora de prevenir y curar catarros y otras enfermedades de las vías respiratorias.

Semillas de Chía y Cáñamo

La mayoría de las semillas son muy energéticas, ya que concentran en un pequeño espacio una gran cantidad de nutrientes.

Ya se trate de semillas de lino, calabaza, girasol o sésamo, todas comparten una serie de características comunes:

  • Son ricas en grasas insaturadas (omega 3, 6 o 9)
  • Contienen aminoácidos, fundamentales para construir las proteínas.
  • Son una excelente fuente de minerales, tales como calcio, magnesio o hierro, entre otros.

Sin embargo, algunas de ellas presentan características que las hacen destacar sobre las demás. Por ello, se han ganado un lugar en el selecto club de los superalimentos.

Una de las más remarcables es la Chía. Esta semilla de origen mexicano, es sumamente rica en antioxidantes. Contiene también cantidades importantes de calcio, hierro, magnesio y del ácido graso Omega 3.

Al contrario que otras semillas, no se oxida fácilmente, por lo que puede almacenarse durante mucho tiempo, sin que se deterioren sus propiedades.

La semilla de Cáñamo es uno de los pocos alimentos vegetales que reúnen todos los ácidos grasos y aminoácidos esenciales en buenas cantidades. Por ello, nos proporciona proteínas completas y además nos aporta minerales como magnesio, zinc, calcio y hierro.

Todas estas propiedades hacen a estas semillas muy eficaces en la prevención de las enfermedades cardiovasculares y otras dolencias relacionadas con el déficit de minerales, como la osteoporosis.

Setas Reishi, Maitake y Shiitake

Las setas han sido usadas en muchos preparados y sopas medicinales chinas desde hace siglos. Son una excelente fuente de proteínas y minerales. Pero lo que realmente las hace destacar, es su función estimuladora del sistema inmunológico. Esta se produce gracias a unos polisacáridos llamados β-glucanos, a los que además se les atribuyen efectos anticancerígenos.

Son especialmente ricas en esta sustancia las setas Reishi, Maitake y Shiitake. Es por ello que son las que normalmente podemos encontrar catalogadas como superalimentos.

Té Matcha

El té verde tiene una merecida fama de ser un poderoso antioxidante. Su forma más exquisita, es el llamado té Matcha, procedente de Japón. Se trata de un té verde en polvo, que se obtiene sólo de los brotes más frescos y tiernos de la planta del té. Estos pasan por unos procesos especiales y después se muelen hasta formar un polvo fino de un verde intenso.

El té matcha es nutricionalmente muy superior al té verde convencional, ya que contiene hasta 137 veces más antioxidantes que el primero, además de una gran cantidad de clorofila.

A ambas sustancias se las considera fundamentales en la prevención del envejecimiento y de muchas enfermedades que se desarrollan a partir del estrés oxidativo. El cáncer, el Alzheimer o los problemas cardiovasculares, son algunas de ellas.

Como todos los tés, el matcha contiene cafeína, por lo que siempre debes tomarlo en cantidades moderadas.

Aprovecha al máximo las propiedades de los superalimentos

Estos han sido ejemplos de algunos de los superfoods más populares.  Existen muchos otros y la lista se expande continuamente, ya que a diario se presentan en el mercado otros nuevos.

Algunos son realmente alimentos nutricionalmente destacables, mientras que en otros casos, se trata más bien de una obra del marketing.

Por ello, te recomendamos que seas prudente y desconfíes cuando te prometan que un solo producto te protegerá de todos los males y enfermedades. Esto será como mínimo una burda exageración.

Una vez más tenemos que insistir en que ningún superalimento, por muy poderoso que sea, va a poder compensar unos hábitos alimentarios deficientes.

Por el contrario, si sigues una alimentación variada, que incluye muchas frutas y verduras frescas y de procedencia ecológica, es una buena idea complementar tu dieta con una variedad de superalimentos beneficiosos para la salud.

Estos serán la guinda sobre el pastel de tu alimentación saludable y te aportarán un plus de vitalidad y bienestar, que hará que tu cuerpo funcione de forma óptima.

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