Higiene del bebé sin tóxicos: conoce todas las claves

Has decidido darle lo mejor a tu bebé. Lo cuidas a todas horas y lo vigilas tanto de día como de noche. Te esfuerzas por que lleve una alimentación sana y ecológica, para que su frágil organismo no se vea expuesto a tóxicos y productos químicos.

Sin embargo, puede que se te haya pasado por alto un riesgo que pocos tienen en cuenta. Muchos productos para la higiene del bebé contienen ingredientes muy agresivos, alergénicos o incluso cancerígenos, que pueden poner en riesgo la salud de tu hijo.

¿Pero cuáles son esas sustancias y cómo puedes evitarlas? ¿Y a qué otras cosas debes prestar atención con respecto al cuidado de tu bebé?

Los peligros ocultos en la higiene infantil

A diario, utilizas un gran número de productos para la higiene de tu bebé. Estos van desde champús y lociones, hasta pomadas, toallitas y pañales. Muchos de ellos tienen un agradable olor que identificamos con un bebé limpio. Sus etiquetas prometen cuidados naturales a base de camomila o aloe vera.

Sin embargo, nadie habla de las otras sustancias que la mayoría de los productos para la higiene del bebé también contienen. Entre ellos están diferentes conservantes, perfumes sintéticos, colorantes o emolientes.

Estos productos químicos no son del todo inocuos. Algunos son responsables de causar alergias e irritaciones. Otros son conocidos por sus efectos neurotóxicos, mutágenos (que producen cambios en nuestras células) o su capacidad de interferir en el crecimiento. Los hay también que son sospechosos de actuar como disruptores endocrinos o de causar distintos tipos de cáncer.

Aunque estas sustancias se usan en pequeñas cantidades y dentro de unos máximos permitidos por la ley, no conviene que subestimes esta amenaza.

Tal vez tengas tendencia a pensar que lo que realmente importa es lo que entra por la boca y que la piel es una capa protectora, más o menos impermeable, que nos protege del exterior.

¡Pero nada más lejos de la realidad!

La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo y está llena de poros. Estos absorben, como una esponja, casi todo lo que ponemos sobre ella. Es, por lo tanto, una vía fácil para que los tóxicos penetren en el cuerpo de tu bebé y se vayan acumulando en sus tejidos.

Tóxicos en la higiene del bebé

Habiendo conocido esta nueva amenaza para tu bebé, seguro que querrás asegurarte de que los productos que uses para él no contengan sustancias peligrosas. Pero claro, esto no es tan fácil como parece. En el envase pueden aparecer decenas de ingredientes, con nombre extraños.

Estos son los principales “sospechosos” ante los que tienes que estar alerta:

  • Diethyl phthalate: Los ftalatos se usan en la industria para hacer los plásticos más dúctiles y flexibles. También los contienen muchos productos cosméticos y de higiene. Pueden causar alergias y se cree que actúan como disruptores endocrinos, causando desórdenes hormonales. En experimentos con ratas se los relacionó con tumores de hígado.
  • 1,4 Dioxane: No es en realidad un ingrediente, sino un contaminante que a menudo se encuentra productos fabricados con derivados del petróleo (etileno). Trata de evitar los ingredientes que contengan las letras “eth” (del inglés ethylene). Son los que tienen más riesgo de contener dioxano. Los más habituales son: polyethylene, polyethylene glycol, sodium laureth sulfate y ceteareth.
  • Formaldehídos: Se usan como conservantes, porque tienen efectos antimicrobianos. Aparecen bajo muchos nombres como DMDM hydantoin, hydroxyethyl, diazolidinyl urea, dimethylol urea, sodium hydroxymethylglycinate, etc. Son sustancias que provocan alergias y la OMS los ha considerado como carcinógenos.
  • Methylparaben: Un conservante también usado en alimentación. Se cree que puede tener efectos negativos sobre el sistema reproductor.
  • Perfumes o fragancias: Las fragancias naturales son caras. Por ello, en la mayoría de los productos cosméticos se las sustituye por perfumes sintéticos, a base de químicos. Muchos de ellos son conocidos por causar alergias e irritaciones.
  • Propylene glycol: Se usa para ayudar a abrir los poros de la piel y que absorba mejor otras sustancias. No sólo es sospechoso de ser cancerígeno en sí mismo, sino que también facilita la penetración de los demás ingredientes peligrosos.
  • Tryclosan: Se usa como bactericida en productos “anti-bacterias”. Es una sustancia puede actuar como disruptor endocrino, interfiriendo en el sistema hormonal. También se la considera un carcinógeno.

Estos, por supuesto, no son ni mucho menos los únicos ingredientes cuestionables. Si te interesa consultar una lista más completa sobre tóxicos en productos de cosmética e higiene, puedes descargarte la de la red ecoestética, que es muy completa.

Soluciones para la higiene del bebé

A poco que empieces a leer los etiquetados de los productos de higiene del bebé, verás que no es fácil encontrar opciones realmente seguras e inocuas para tu hijo.

¿Qué hacer entonces?

En primer lugar, antes de usar cualquier cosmético o producto de limpieza, plantéate si es realmente necesario. La piel de tu bebé viene con una protección natural desde su nacimiento, que le permite autorregularse según sus necesidades.

Si le aplicas sustancias artificiales innecesarias, lo único que conseguirás es alterar el equilibrio de su piel. Como consecuencia, se hará más dependiente de otros productos para corregir el daño causado. Y esto significa añadir nuevos químicos a la ecuación.

Lógicamente, sí hay cosas que va a necesitar. Por ejemplo, es muy común que tenga su culito enrojecido por el uso de pañales y la humedad del pis y las deposiciones. En este caso, convendrá que le pongas una pomada o loción calmante.

Pero debes intentar siempre que este producto sea lo más natural posible. Precisamente en la piel debilitada por el enrojecimiento, es donde los tóxicos pueden penetrar más fácilmente y causar más daño.

Para sus baños, utiliza jabones neutros y, dentro del posible, evita perfumes y colonias innecesarias. Los bebés tienen su propio olor natural, que es muy agradable cuando están limpios. No es necesario taparlo con fragancias químicas.

Una buena idea es que los productos que uses para la higiene de tu bebé sean ecológicos. Como explicamos en nuestro artículo sobre los cosméticos, los productos certificados se fabrican prácticamente en su totalidad con ingredientes naturales. Los pocos que pueden ser de origen sintético, normalmente necesarios para la conservación, están muy restringidos. Además, se prohíben las sustancias más problemáticas.

¿Y los pañales?

En relación con el tema de la higiene del bebé, por supuesto no podemos olvidarnos de los pañales. Al fin y al cabo, tu hijo se pasa todo el día con ellos puestos…

Están en contacto con su delicada piel, por lo que también pueden entrar en su organismo las sustancias nocivas que puedan contener.

Muchos pañales se fabrican empleando químicos agresivos como el cloro. Además, pueden proceder de fibras vegetales en cuyo cultivo se han utilizado pesticidas de forma intensiva. Por si fuera poco, están recubiertos de una capa impermeable, normalmente fabricada de polietileno u otros derivados del petróleo.

Lógicamente tu hijo necesita llevar pañal, ya que con nuestra vida urbana actual lo contrario sería impensable. No obstante, aquí también tienes alternativas.

Los pañales ecológicos están fabricados sin cloro, generalmente con materiales vegetales seguros y son hipoalergénicos. Tienen además una ventaja adicional. Al contrario que los convencionales, no producen un impacto negativo en el medio ambiente. Son biodegradables o incluso compostables, como cualquier desecho orgánico.

Si eres enemiga de todo lo desechable, también existen otras posibilidades como los pañales reciclables de algodón orgánico o de bambú. Si te decides por ellos, recuerda también lavarlos con jabón natural o detergentes ecológicos.

Como ya vimos en nuestro post sobre la limpieza ecológica, muchos productos de limpieza contienen los mismos químicos peligrosos que también se usan para la higiene del bebé.

Cuidado con los plásticos

Aunque no sean exactamente productos de higiene del bebé, es importante que mencionemos, aunque sea brevemente, la problemática relacionada con los plásticos. Ya sea en biberones, tetinas o juguetes, este está por todas partes y también puede poner en peligro la salud de tu bebé.

La Unión Europea ya ha prohibido, hace varios años, la utilización del polémico Bisfenol A en la fabricación de biberones infantiles. No obstante, existen muchos otros químicos sospechosos que se utilizan en los plásticos. Entre ellos están los ftalatos, ya mencionados anteriormente.

Por ello te recomendamos, siempre que sea posible, que utilices biberones de cristal. En cuanto a las tetinas y chupetes, preferiblemente usa los de caucho natural o de silicona. Son materiales más seguros que el látex.

Vigila también sus juguetes. Muchos están fabricados con plásticos cuestionables. Elige aquellos en los que se garantice que se han usado materiales seguros.

Evitar los tóxicos en la higiene del bebe: Resumen

Haciendo un resumen de lo comentado en este post, puedes seguir las siguientes estrategias:

  1. Trata de usar cosméticos o artículos de higiene del bebé sólo cuando sea estrictamente necesario.
  2. Escoge preferentemente productos ecológicos certificados e hipoalergénicos.
  3. Si tienes que usar convencionales en alguna ocasión, lee los ingredientes y evita aquellos productos que contengan sustancias peligrosas.
  4. Usa pañales ecológicos desechables o reutilizables, según tu preferencia.
  5. Utiliza utensilios de cristal y tetinas o chupetes de silicona o caucho natural.
  6. Vigila también que sus juguetes están fabricados con materiales seguros.

Si quieres informarte más a fondo sobre este tema, te recomendamos el libro “Tu bebe libre de tóxicos”, de Yolanda Victoria Jordan. Puedes encontrarlo en nuestra tienda virtual.

Y por supuesto, también te ofrecemos un amplio surtido de productos para bebé ecológicos de marcas de confianza, con los que podrás cuidar a tu bebé sin exponerle a tóxicos peligrosos.

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