Cómo alimentar a tu bebé de forma sana y ecológica

¿Te preocupa cómo alimentar a tu bebé de la manera correcta?

No estás sola. La vida de una madre primeriza está llena de miedos e inseguridades.

¿Le doy el pecho u opto por el biberón? ¿Cuándo debe dejar de tomar leche y tengo que empezar con las papillas?

¿Cómo se las preparo y con qué ingredientes? ¿Cuándo es el momento de que empiece a comer carne o pescado? ¿Es conveniente que lo alimente de forma ecológica?

Si te entran ganas de gritar y salir corriendo, no desesperes. Con un poco de ayuda, verás que el asunto no es tan complicado como parece. Basta con conocer algunas normas básicas y usar el sentido común.

En este post trataremos de resumirte las pautas básicas sobre cómo alimentar a tu bebé de la forma más sana y ecológica posible. Así, ya no tendrás que perder el sueño preguntándote si le estarás proporcionando una correcta nutrición.

Cómo alimentar a tu bebé en los primeros 6 meses

La alimentación de un bebé durante los primeros 6 meses es sencilla. Leche materna y punto. La naturaleza es sabia y se ha encargado de crear el alimento perfecto para él.

No sólo contiene todos los nutrientes que necesita, sino que además le aporta valiosos anticuerpos. Estos ayudarán a desarrollar su sistema inmunológico y le protegerán de enfermedades e infecciones.

Por lo tanto, siempre que tengas la posibilidad, no lo dudes. A lo largo de tu vida harás innumerables sacrificios por tu hijo y darle el pecho es uno de los mejores regalos que le puedes hacer.

Cuando lo anterior no sea posible, la segunda mejor opción es sacarte la leche. Sólo no olvides refrigerarla y conservarla correctamente. Este artículo te explica cómo hacerlo de forma segura.

Si no puedes dar el pecho a tu hijo, por el motivo que sea, tendrás que alimentarlo a base de fórmula. También puede servirte como complemento, cuando no produzcas suficiente leche tu misma.

La fórmula es leche de otros mamíferos (normalmente de vaca o cabra), que se ha modificado para que se ajuste a las necesidades del bebé. Existen diversos tipos (de inicio, continuación, etc.), adaptados a cada fase de desarrollo.

Nutricionalmente, es muy similar a tu propia leche y por tanto a tu hijo no le van a faltar nutrientes. Eso sí, no incluye los anticuerpos para sus defensas, que sólo tú puedes proporcionarle.

Esto no quiere decir que no pueda crecer sano y fuerte igualmente, pero lógicamente siempre partirá con algo de desventaja inmunológica. Por lo tanto, tendrás que paliar esto con una buena alimentación en fases posteriores de su crecimiento.

Ahora ya sabes cómo alimentar a tu bebé durante su primer medio año de vida. ¿Pero qué ocurre después?

La alimentación del bebé entre los 6 y los 8 meses

¿Cómo alimentar a tu bebé durante esta fase de su crecimiento?

Alrededor de los seis meses, tu hijo normalmente estará listo para empezar a probar otros alimentos diferentes a la leche. Lo podrás reconocer por algunas señales inequívocas:

  • Podrá sentarse sólo, sin ayuda.
  • Mostrará cada vez más interés por la comida.
  • No tratará de expulsar con la lengua los alimentos que le ofrezcas.

En este momento, puedes comenzar a hacer pruebas. Es importante, sin embargo, que sigas manteniendo también la lactancia. La podrás ir reduciendo poco a poco, según vaya comiendo más cantidad de otros alimentos.

Lo más adecuado, es seguir dándole el pecho más o menos hasta el año y medio de vida. La fórmula incluso se suele mantener, en parte, hasta los dos años.

Cuando empieces a introducir otros alimentos, lo importante es que vayas poco a poco, sin precipitarte. Ten en cuenta que tu hijo tiene que acostumbrarse a los nuevos sabores y texturas.

Empieza dándole un par de cucharadas y poco a poco ve incrementando la cantidad según te vaya pidiendo más.

Cómo alimentar a tu bebé con papillas

Puedes empezar la alimentación complementaria preparando una simple papilla de cereales. Es tan fácil como mezclarlos con un poco de leche de fórmula o materna, que te hayas sacado.

Al principio, puedes poner poca cantidad y dársela en el biberón. A medida que vayas añadiendo más y la papilla se vuelva más espesa, pásate a la cuchara.

Es importante que uses cereales sin gluten, para que el delicado intestino de tu bebé no se irrite y no le provoques alergias de cara al futuro. Cereales como el mijo, el maíz o el arroz (este último con moderación) son los más adecuados.

Puedes simplemente cocer granos o sémolas de estos cereales y luego triturarlos con un poco de tu leche o de fórmula. Es desde luego la opción más saludable.

También puedes usar cereales en polvo especiales para bebés. No obstante, en ese caso, lee bien los ingredientes. Muchas marcas comerciales incluyen azúcares u otros aditivos cuestionables. Es importante que tu bebé siga una alimentación lo más natural posible.

Poco a poco puedes ir introduciendo otros tipos de alimentos en su papilla. Un calendario orientativo sobre cómo alimentar a tu bebé entre los seis y los ocho meses puede ser este:

  • 6 meses: cereales sin gluten.
  • 6 meses y dos semanas: frutas. Las variedades más adecuadas para empezar son la manzana, la pera y el plátano, que son las menos ácidas.
  • 7 meses: verduras y hortalizas. Elige aquellas que no son muy flatulentas (patata, zanahoria, etc.).
  • 7 meses y dos semanas: carne. La de pollo es la más adecuada para los inicios, pasando después a la ternera y posteriormente a otros tipos de carne.

Cuando empieces con las papillas de frutas, verduras y carne, puedes hacerlas con un poco de agua, en vez de la leche. También es importante que vayas variando los ingredientes, para que tu hijo coma de manera más variada y reciba así más nutrientes.

¿Gluten sí o no?

Existe algo de controversia sobre el tema del gluten y hay distintas opiniones, sobre cuándo es el momento ideal para introducirlo en la alimentación del niño.

En general, se recomienda hacerlo alrededor de los 7 meses y comenzando por cereales con menos gluten como la avena, la cebada o el centeno.

Existe además bastante unanimidad en que conviene mantener la lactancia materna durante este tiempo. Se cree que así disminuye el riesgo de que el bebé desarrolle alergias tempranas relacionadas con el gluten.

¿Potitos o papilla casera?

En realidad, la respuesta es una cuestión muy sencilla.

¿Qué crees que es mejor para tu salud? ¿Comer todos los días a base de alimentos procesados y latas de conserva o prepararte tu propia comida? La respuesta es bastante evidente, ¿no?

Con tu bebé, no es diferente. Siempre es preferible que tome una papilla recién hecha y con ingredientes frescos y escogidos por ti.

Puedes recurrir a algún potito en momentos puntuales, por ejemplo cuando te vas de viaje o de excursión. Pero, por lo general, no hay nada mejor para tu hijo que una alimentación casera.

Cómo alimentar a tu bebé a partir de los 8 meses

A partir del octavo mes, puedes empezar con la transición de la papilla a los alimentos sólidos.

También es el momento de que tu hijo conozca nuevos alimentos. Puedes ir incorporando poco a poco los siguientes:

  • Pescado blanco (alrededor de los 9 meses).
  • Legumbres (10 meses).
  • Yema de huevo (11 meses).

Deberás esperar con el pescado azul y los huevos enteros, hasta que el bebé cumpla más o menos un año.

Lo ideal, para los comienzos, son alimentos, suaves, blanditos y troceados. Debes tener en cuenta que tu bebé los tiene que poder deshacer con las encías, ya que no tiene dientes todavía.

Por ejemplo, buenas opciones son trocitos de verduras cocidas, pasta pequeña (coditos, etc.) o sémolas y siempe preferiblemente integrales. También puedes darle trocitos de filete de pescado blanco, lentejas, etc.

¡Siempre vigílalo de cerca para que no se atragante!

Introdúcele los alimentos enteros poco a poco. Una vez que se acostumbre a unos y los tolere, varía todo lo que puedas. Esto hará que se acostumbre a comer de todo desde el principio.

Intenta también que la comida sea algo divertido y que le despierte curiosidad. Nuestro artículo sobre los 7 trucos para que tu hijo coma sano, puede servirte de inspiración.

Lógicamente, al tratarse de un bebé, no todos estos trucos son aplicables, pero podrás ir poniéndolos en práctica a medida que vaya creciendo.

Alimentos que debes evitar

Aunque es importante que tu bebé coma variado para una buena nutrición, hay algunos alimentos que debes evitar darle antes del año de vida. Los principales son:

  • Miel. Puede contener toxinas dañinas para tu hijo.
  • Leche que no sea maternal o de fórmula (en este caso entre el primer y el segundo año de vida, según indicación del pediatra).
  • Derivados lácteos (yogures, etc.).
  • Frutos secos (hasta que tenga edad suficiente para no atragantarse y poderlos masticar).
  • Alimentos potencialmente alergénicos (cacahuetes, soja, etc.).
  • Verduras con nitritos: acelgas, espinacas y remolachas.
  • Alimentos animales crudos (huevos, carnes no bien pasadas, etc.).
  • Azúcar y endulzantes.
  • Sal y caldos a base de cubitos.

La importancia de una alimentación ecológica

Si llevar una alimentación a base de productos ecológicos es recomendable para ti, lo es aún mucho más para tu bebé. Ten en cuenta, que se encuentra en una fase crítica de su crecimiento.

Su sistema digestivo e inmunológico y muchos de sus órganos no están todavía plenamente desarrollados. Por lo tanto, la exposición a los tóxicos puede causarle alergias y tener consecuencias negativas sobre su organismo.

Igualmente, en la ganadería convencional, es habitual usar hormonas y antibióticos para acelerar el crecimiento de los animales. Seguramente no quieres que estos fármacos interfieran en el sistema endocrino de tu bebé o debiliten su todavía delicada flora intestinal.

Por ello, es siempre una buena idea que alimentes a tu hijo con frutas y verduras bio y carnes ecológicas.

Como comentado anteriormente, siempre que puedas conviene que le prepares la comida en casa, con los mejores ingredientes.

Ocasionalmente, cuando las circunstancias lo requieran, también puedes recurrir a papillas, potitos y otros alimentos infantiles ecológicos, fabricados con ingredientes de calidad.

En nuestra sección de alimentación infantil, encontrarás un surtido de las mejores marcas bio certificadas.

Conclusiones finales

¿Ya tienes más claro cómo alimentar a tu bebé de manera sana y ecológica? Como has podido ver, no es algo tan complicado.

Durante los primero 6 meses le bastará con la leche materna. A partir de ese momento, podrás ir introduciendo paulatinamente las papillas de cereales, frutas y verduras. Después seguirán las de carne, legumbres y pescado blanco.

A los 8 meses, podrás comenzar la transición hacia los alimentos sólidos en trocitos, aunque seguirás complementando su alimentación con tu propia leche o con fórmula.

Es importante que recuerdes, que debes ser prudente con la introducción del gluten, evitar los alimentos prohibidos y, en la medida de lo posible, prepararle a tu bebé sus comidas en casa con ingredientes ecológicos.

Ocasionalmente, puedes recurrir a algún potito o cereal bio, cuando sea necesario.

Y no olvides seguir siempre las recomendaciones de tu pediatra, el cual podrá evaluar a tu hijo de manera individualizada y decidir lo que es lo más conveniente en cada momento.

Siguiendo estas pautas, dejarán de quitarte el sueño las dudas sobre cómo alimentar a tu bebé de la manera adecuada. Y lo más importante: podrá desarrollarse sano y fuerte, con una correcta nutrición.

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