5 propósitos saludables para 2019

El 2018 toca a su fin y, como es habitual, seguramente te dispongas a hacer balance de lo vivido y fijar nuevos objetivos para el año que comienza.

Es verdad que no te ha ido demasiado bien con los del año pasado. Tal vez te habías puesto metas demasiado grandes o incluso utópicas, que a las pocas semanas ya habías incumplido u olvidado. O resultaron ser tan estrictas que se te hizo cuesta arriba cumplirlas.

Para que esto no te vuelva a pasar, este año queremos ayudarte con 5 propósitos saludables de año nuevo, que no sólo te resulten fáciles de llevar a la práctica, sino que además tengan un impacto positivo en tu bienestar y tu estado de ánimo.

#Propósito 1: Alimentarte mejor

De entre los propósitos saludables de año nuevo, mentalizarse para hacer una dieta más o menos estricta ya es un clásico. Es normal, ya que después de los atracones navideños todos acabamos con unos kilos demás y nuestra conciencia nos obliga a realizar un acto de contrición.

Aunque no hay nada de malo en hacer una corta dieta détox para ayudar a limpiar tu organismo, en realidad ninguna dieta estricta funciona a la larga. Es mucho mejor que adquieras hábitos alimenticios saludables de manera permanente.

Esto no es tan complicado como parece. Basta que sigas algunas pautas básicas como las siguientes:

  • Reduce la cantidad de azúcar que tomas y evita el refinado.
  • Consume productos hechos con cereales y harina 100% integrales.
  • No utilices edulcorantes sintéticos, sino siempre endulzantes naturales y en cantidades moderadas.
  • Evita las grasas refinadas y “trans” sustituyéndolas por aceites saludables procedentes de aguacates, frutos secos y semillas.
  • Modérate en el consumo de alimentos procesados, ya que contienen azúcar, edulcorantes, harinas refinadas, aceite de palma y grasas hidrogenadas.
  • Reduce la cantidad de carne que comes, pero aumenta su calidad, asegurando que la que pongas en tu plato sea de producción ecológica.
  • Introduce en tu dieta alimentos ricos en nutrientes como superalimentos, algas, pescados azules o hígado y productos de casquería.
  • Disfruta de una gran variedad de frutas y verduras ecológicas crudas, cocinadas o en ricos batidos verdes y zumos especiales.
  • Consume con frecuencia alimentos probióticos, para una buena salud intestinal.

Como puedes ver, son pautas bastante sencillas que puedes implementar sin mucho esfuerzo, pero que te ayudarán a comer mucho más sano. Esto se traducirá, sin duda, en una mejor salud y una pérdida de peso gradual, pero sostenida en el tiempo.

#Propósito 2: Hacer más ejercicio

En cualquier lista de propósitos saludables por supuesto no puede faltar este. Pero, al igual que ocurría con la alimentación, en lo que se refiere al ejercicio físico a veces menos puede ser más.

De nada sirve que te machaques un montón de horas en el gimnasio en enero y febrero, para luego abandonar y no hacer nada más el resto del año. Tampoco que te compres el último equipamiento para salir a correr o con la bicicleta y que cuando acabe el año todavía esté en un armario sin desembalar.

No te pongas grandes retos. Puedes simplemente comprometerte a caminar un ratito al día. Si tienes poco tiempo, ¿por qué no aprovechar la pausa del mediodía en el trabajo para dar unas vueltas a la manzana o al polígono?

¿Y es realmente necesario que lleves el coche para ir a la tienda de la esquina, a la que podrías ir andando? ¿Vale la pena coger el metro o el autobús para un trayecto de un par de paradas?

Si aprovechas todas las oportunidades que se te brindan para caminar, seguro que pronto tendrás en tu haber un buen número de kilómetros.

Tampoco es siempre necesario que vayas a un gimnasio. Puedes hacer todo tipo de ejercicios en casa. En YouTube hay miles de videos para practicar de todo. Desde aerobic a marcha para quemar grasa o todo tipo de bailes con los que sudarás de lo lindo en tan sólo unos minutos.

Sobre todo, no veas el ejercicio como un castigo. Escoge una actividad que te guste y te relaje. Algo genial es combinar el deporte con el juego. Por ejemplo, mediante una partida de pádel o pelota con amigos no sólo haces ejercicio, sino que además te distraerás de las preocupaciones y pasarás un rato divertido.

#Propósito 3: Dar menos importancia a lo material o “decluttering”

En nuestra sociedad de consumo estamos ante una continua presión para adquirir bienes materiales. La publicidad nos insinúa que sólo seremos considerados exitosos, si conducimos el último modelo de coche o vestimos ropa de marca.

Y qué decir del nuevo móvil, “gadget” tecnológico o artilugio de cocina sin el que ya no podemos vivir, aunque la humanidad se las ha arreglado durante siglos sin él.

“Sólo te falta el objeto X o el servicio Y para alcanzar la plena felicidad”, nos prometen. Pero, curiosamente, no son más felices los que más tienen. Muy al contrario, en las sociedades de la opulencia la satisfacción dura sólo unos minutos. Normalmente hasta que vemos la siguiente cosa que todavía no tenemos.

Pero esta fiesta del consumo no nos sale gratis. Para pagarla tenemos que dedicar más horas al trabajo, pagar créditos con intereses altos y llevar una vida estresada y sin apenas tiempo para nosotros ni para los demás. Tal vez sea hora de plantearte si no prefieres renunciar a algunos de estos bienes de consumo, en favor de una vida de con una mayor calidad humana.

“Decluttering” lo llaman en inglés y consiste en llevar un estilo de vida minimalista, libre de trastos y cachivaches innecesarios. Este movimiento nos promete que librándonos de todo lo innecesario, disfrutaremos de una vida más plena y feliz.

No sólo necesitaremos mucho menos espacio, sino que también precisaremos de mucho menos dinero para vivir. Esto redundará en que tendremos que invertir menos horas en trabajar y no seremos esclavos del consumismo.

Dispondremos de más tiempo para la familia y los amigos, sufriremos de un nivel de estrés mucho menor y mejorará nuestro estado anímico. Y es que el hecho de que seamos más o menos felices, tiene mucho que ver con nuestra salud y nuestro bienestar.

Es muy probable que por tus circunstancias personales no te sea posible o no quieras aplicar estos conceptos a rajatabla. Pero, como ocurría con los demás propósitos saludables de año nuevo, es suficiente que des pequeños pasos que te ayuden a mejorar tu calidad de vida.

¿Es realmente necesario que te embargues hasta las cejas para comprar ese coche de lujo que básicamente hace la misma función que uno que cuesta 20.000 Euros menos? Lo mismo ocurre con tu teléfono móvil… Igual te sirve uno más sencillo, ¿no? ¿O hace te hace falta realmente ese nuevo par de zapatos, cuando tienes muchos otros que todavía están en perfecto estado?

Igual es mejor invertir ese dinero en comer bien, de forma ecológica y respetuosa con el medio ambiente. O puedes dedicarlo a tu formación, cultura o para realizar actividades en familia. En el peor de los casos, al menos no tendrás que meterte en créditos o pagos aplazados.

¿No pueden apañarse tus niños sin la nueva consola de juegos o el patinete eléctrico? Al fin y al cabo, tú fuiste razonablemente feliz en tu niñez y no tenías nada de esto. Igual preferirían tener menos aparatos y que tú trabajaras menos y pudieras pasar más tiempo con ellos…

Piénsalo, igual serías más feliz y más libre…

#Propósito 4: Hygge: La importancia de las pequeñas cosas

El cuarto de nuestros propósitos saludables para el 2019 es complementario al “decluttering”. Una vez que te hayas liberado de lo innecesario, podrás prestar más atención a los pequeños placeres de la vida.

El término “Hygge” (pronunciado “hu-ga”) procede de Dinamarca y significa literalmente “comodidad”. Y es que hay algo especial en llegar a casa, ponerse cómodo, relajarse y disfrutar de unos momentos para uno mismo.

El ambiente “Hygge” ideal lo dará una luz cálida y un ambiente acogedor. Puedes disfrutarlo con actividades tan diversas como leer un buen libro, acompañado de un té caliente y oyendo el crepitar de la chimenea o ver tu película favorita en la cama bajo un edredón calentito. Incluso disfrutar de una rica merienda casera en tu cocina.

La felicidad, en su forma abstracta, es difícil de concebir. Sin embargo, resulta fácil crear esos pequeños momentos felices en el hogar, que a la larga contribuirán a tu felicidad global. Los daneses deben saberlo. No por nada se encuentran en lo más alto del ranking de los países más felices del mundo.

Tal vez se deba a que tienen que pasar mucho tiempo en casa, por las bajas temperaturas exteriores, y por eso son expertos en buscar esa comodidad. Así que tal vez puedas aprender algo de ellos y empezar a disfrutar más de esos momentos especiales en tu propia casa.

#Propósito 5: La fuerza del Mindfulness

Los mejores propósitos saludables para el nuevo año son aquellos que están pensados para durar. En este sentido el “Mindfulness”, concepto tan de moda ahora, puede ayudarte mucho a llevar una vida más sana y relajada.

Nuestra mente tiende a divagar continuamente, provocándonos un sinfín de distracciones. En muchas situaciones esto tiene como consecuencia que no podemos disfrutar del momento y somos incapaces de relajarnos.

Por ejemplo, estás dando un bonito paseo por el bosque, pero tu mente se empeña en llevarte de vuelta a los problemas cotidianos o del trabajo. Ya no ves el bello paisaje, ni disfrutas la tranquilidad que te rodea…

O te encuentras con un atasco de tráfico y te pones de los nervios, pensando todo lo que pasará si llegas tarde a esa cita importante. Una preocupación más que innecesaria, ya que no hay nada que puedas hacer el respecto en este momento.

Esta manera de afrontar las situaciones no sólo te causa estrés y ansiedad, sino que además te impide relajarte de verdad, incluso en tus momentos de ocio.

Pero no desesperes, sino aplica el Mindfulness. Como su nombre indica, es una técnica que consiste en poner toda tu concentración en lo que estás haciendo en cada momento, sin pensar en otras cosas.

Si tu mente divaga, oblígala a regresar una y otra vez al presente. Con un poco de entrenamiento, empezarás a ser cada vez más consciente del momento actual. Empezarás a relajarte, porque dejarás de pensar en problemas que tal vez nunca ocurran o que ahora no puedes solucionar.

Esto te ayudará también a realizar tu trabajo de manera más eficiente y, lo que es más importante, a disfrutar realmente de tu tiempo libre y de todos los momentos agradables de la vida.

Que tus propósitos saludables se conviertan en una forma de vida

Es indudable que cuerpo y mente van estrechamente unidos. “Mens sana in corpore sana”, decían ya los antiguos romanos.

Si cuidas tu cuerpo mediante una alimentación sana, practicas ejercicio moderado, te libras de tu dependencia por lo material y relajas tu mente aplicando el Mindfulness, seguramente pronto verás la vida con otros ojos.

Si además te tomas frecuentemente un ratito de “Hygge”, estarás creando esos pequeños momentos de felicidad que, encadenados, harán que el año que empieza se convierta en uno de los mejores de tu vida.

¡Desde la Aldea Biomarket, te deseamos un muy feliz fin de año y un próspero 2019 lleno de salud y buenas vibraciones!

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